El aumento de la violencia en Cerro Norte ha llevado a la Policía y Fiscalía a realizar una serie de allanamientos, resultando en múltiples detenciones y condenas en un barrio azotado por enfrentamientos entre bandas.
El fiscal de Flagrancia Rodrigo Morosoli se encuentra trabajando con 21 personas detenidas tras los operativos policiales en Cerro Norte. En las últimas semanas, la violencia en el barrio ha escalado debido a enfrentamientos entre dos bandas rivales, lo que motivó una respuesta contundente de las fuerzas del orden. Además de los 21 detenidos, cinco personas ya han sido condenadas por diversos delitos relacionados con estos hechos.
Los allanamientos realizados el viernes pasado llevaron a la condena de un hombre a tres años y dos meses de prisión en un proceso abreviado por múltiples delitos, incluyendo la receptación de un chaleco antibalas de la Policía, tenencia de sustancias estupefacientes, tráfico interno de armas y porte y tenencia de arma de fuego. También, un menor de edad fue condenado a 16 meses de internación en el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) por delitos similares.
El Ministerio del Interior confirmó a El Observador que estos operativos forman parte de un plan de «shock» en Cerro Norte, donde se realizaron cerca de 40 allanamientos en los últimos días. Durante estos operativos, se incautaron varias armas y drogas. La brigada Antidrogas y la Departamental de Montevideo, junto con las divisiones de Inteligencia y Homicidios, participaron en la organización y ejecución de estos procedimientos, logrando también la captura del presunto homicida de un hombre de 70 años en un local de cobranza en la Curva de Maroñas.
La violencia en Cerro Norte se atribuye a la pelea entre dos bandas surgidas de la fragmentación de antiguos grupos delictivos desmantelados por la Policía en los últimos meses. Estas nuevas facciones, lideradas por nuevos cabecillas, compiten ahora por el control del tráfico de drogas en el barrio. Mientras tanto, otros barrios de Montevideo, como Marconi y Boix y Merino, siguen bajo intervención policial para controlar la violencia, con patrullajes intensivos y presencia activa de las áreas de Inteligencia y Homicidios del Ministerio del Interior.





